Renovación del aire

El aire fresco es indispensable en un cultivo de interior, igual que lo es la luz, el agua y la temperatura. Las plantas producen más oxígeno del que consumen y consumen más Co2 del que producen.

Por eso es necesario renovar el aire del cultivo cada 2-4 minutos mediante un buen sistema de ventilación.

 

Cómo calcular el tipo de extractor para un espacio de cultivo:
Primero, medimos el espacio de cultivo para averiguar su volumen que se expresa en metros cúbicos. Lo haremos multiplicando la altura por el ancho y el largo.

Por ejemplo si tengo un armario de 2 metros de alto, 2 de ancho y 2 de largo su volumen sería:

Altura 2 m. X ancho 2m. X largo 2 m.= 8 m³.

Después, calculamos la cantidad total de aire que queremos mover en una hora. Si deseamos renovar el aire cada 2 minutos tenemos que hacer el siguiente cálculo:

60 min./ 2 min.= 30 veces por hora.

30 veces en una hora X 8 m³ del espacio de cultivo= 240 m³ por hora.
En este caso es 240 m³ es la cantidad de aire que necesitamos mover en una hora en un espacio de cultivo de 8 m³.

Una vez conocemos el caudal de aire que pide nuestro cultivo ya podemos elegir un  extractor acorde a sus necesidades. Los extractores RVK pueden trabajar a un nivel muy bajo de ruido sin descanso durante todos los días del año.

 

Cómo colocar la extracción en un espacio de cultivo

El sistema de renovación de aire consta como mínimo de filtro antiolor , tubo flexible y un extractor que también puede funcionar como intractor, aunque lo ideal es añadir otro exclusivamente para esta función.

Se monta de dos maneras diferentes dependiendo de si lleva un reflector refrigerado o no.

  • Sin reflector refrigerado– Conectamos el filtro antiolor al extractor mediante tubo flexible o directamente. Por lo general el filtro antiolor se coloca en la zona más alta del cultivo y en el lado contrario a la entrada del aire fresco, asegurando su correcta circulación.
  • Con reflector refrigerado- Colocamos el reflector a la altura deseada. Ahora podemos conectarle en un extremo el filtro antiolor (directo o con tubo) y en el otro el extractor mediante un tubo flexible. La ventaja de usar un reflector refrigerado es que puedes ponerlo más cerca de las plantas que uno normal sin quemarlas.

Intenta poner siempre el tubo flexible lo más recto posible para aprovechar toda la potencia del extractor y reforzar la unión con cinta americana. Un codo con un ángulo superior a 30º en el tubo retiene la salida del aire y disminuye su caudal. Puede que necesites algún acople reductor para encajar elementos de diferente diámetro.

 

Por último conviene reforzar el sistema usando uno o varios ventiladores  para que muevan el aire del cultivo, ayudan con la temperatura y la humedad.
Al repartir la humedad por toda la sala previenes a las plantas de problemas de humedad como la Botritis.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *