Generadores CO2

El CO2 es el elemento esencial que requieren las plantas de cannabis, es simplemente lo que respiran. Esto es lo que permite que las células de la planta se multipliquen con una mayor velocidad. Existen aparatos que pueden suministrar a tu cultivo este importante elemento.

Un Generador de CO2 a propano puede mantener los niveles correctos en tu cultivo y cubrir de manera óptima cada uno de los espacios. Estos equipos funcionan con quemadores, por lo que a más quemadores más CO2 se produce en el área, y llega en menor tiempo al nivel que deseamos. No es necesario que esté siempre encendido, para que simplifiques los procesos, puedes conectar tu generador a un interruptor de electricidad para que solo tengas que encender y apagar de manera fácil cada vez que lo necesites.

Las plantas de marihuana necesitan CO2 durante las horas de luz, en proporciones mucho más altas de las que suele haber en la atmósfera (600 ppm.). Por ello si queremos una cosecha robusta y fuerte que soporte el calor del sistema de iluminación, uno de estos generadores será imprescindible en nuestro cultivo.

Es una herramienta ideal, sobre todo en verano cuando el calor es más intenso. Recuerda que el generador debe ser colocado a partir de los 20 días de floración.

Este aparato ha sido diseñado en diversos tamaños, antes de adquirir uno tendrás que evaluar cuál es el que se ajusta a tu cultivo. Por ejemplo, si tu cultivo está en una habitación pequeña, de 12m² aproximadamente, el indicado sería un generador de CO2 con 2 quemadores.

Los equipos de CO2 también pueden funcionar con butano, pero éste sale con menos presión con lo cual la llama es menor. Con un generador de estas características no será necesario recargar constantemente  botellas de CO2 para suministrar a nuestro cultivo de marihuana.

Aplicando suficiente CO2 en la fase de floración, obtendrás cogollos mucho más grandes de lo normal, y esto evidentemente se traducirá en una buena producción. Sin embargo no se te puede pasar la mano, pues utilizar de manera incorrecta el CO2 puede llegar a afectar gravemente la cosecha, convirtiéndolas en plantas amarillentas, sumamente largas pero sin firmeza, con apenas algunas flores, lo que se traduce en una cosecha mediocre.